Si hay que saltar un muro lo salto, si hay que escalar una montaña la escalo, si hay que caminar en la calle yo camino, solo para que tu estes conmigo.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Aprendí a esperar sin desesperar. Aprendí que muchas veces no me van a entender, pero que en algún momento yo voy a estar parada en ese lugar y quizás yo sea la persona que no entienda. Aprendí a aceptar lo justo e injusto. Aprendí a reconocer mis errores y aceptarlos. Aprendí la diferencia entre amar y querer. Aprendí que después de un tiempo lo físico pasa a un segundo plano. Aprendí que nada es fácil. Aprendí que siempre tengo que luchar por lo que quiero. Aprendí a no presionar las cosas. Aprendí y acepte perder oportunidades, pero también, que siempre va a venir otra. Aprendí que llorar no arregla nada ni cura heridas, pero si desahoga. Aprendí a llorar con todo el dolor del mundo. Aprendí que lo material, lo cultural, lo físico no hace a la persona, sino que sus actos y su forma de ser. Aprendí a aconsejar desde la experiencia. Aprendí de los consejos propios y ajenos, tanto como de las experiencias propias y ajenas. Aprendí que las cosas no siempre me van a salir como quiero, pero que sea lo que sea lo voy a superar. Aprendí que siempre voy a poder contar con alguien. Aprendí que sin mis amigos no soy nada ni nadie. Aprendí que si es por amor, siempre vale la pena esperar. Aprendí que existe lo imposible, lo posible y lo extremadamente difícil. Aprendí que los sentimientos cambian, para bien y para mal, pero cambian. Aprendí a entender todos y cada uno de mis cambios. Aprendí a aceptar que las cosas cambiaran a lo largo del tiempo por mucho que dolieran. Aprendí a no desesperarme cuando no podía hacer nada. Aprendí a aceptar las cosas que pasaban por culpa mía. Aprendí a perdonar y a perdonarme. Aprendí que todo vuelve, tanto lo malo como lo bueno. Aprendí que todo vuelve cuando mas lo necesitas. Aprendí muchísimas cosas, pero por sobre todo, aprendí a amar, a entender, a aceptar, a esperar, a aguantar, a levantarme y a que tantas caídas, no resultan tan dolorosas, no queman tanto, no lastiman tanto, aprendí a superarlas mas fácil. Aprendí a no tener miedo.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Me dijeron que es mentira que tu la dejas, que la quieres todavía, que son pareja, que tu vives donde vive y estas contento, que lo que prometiste parece un cuento. Yo no creo pero escucho lo que me dicen, pasa el tiempo y siguen juntos, serán felices. Dicen que si me quisieras, estarías conmigo, pero ella es tu mujer y esta contigo. Y que de mi? que sigo sola y esperando por ti?, que no me muevo y sigo estando aquí con tu recuerdo aquí en mi cama. Y que de mi? que sigo sola y con el mismo amor.
Los amores pueden ir y venir, pero los amigos no. Podría estar un año contándote las cosas que hicieron por mí y sin esperar nada a cambio. Cuando alguien es tu amigo de verdad, tus problemas son sus problemas, si vos sufrís tu amigo también sufre, si vos necesitas ayuda ellos son los que están. Un amigo no te deja en banda y no especula si le conviene estar o no con vos, un amigo esta, esta y siempre al pie del cañón. Podes ir y venir, podes pelearte una y mil veces, pero la amistad va mas allá de eso. Es como un lazo transparente que te une de por vida...
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